martes, 16 de septiembre de 2008

NO al proyecto oficial de Constitución


INFÓRMESE
NO DEJE QUE LO ENVÍEN AL MATADERO
DÍGALE NO A ESTA CONSTITUCIÓN ATEA, RACISTA, CLASISTA Y ANTIBOLIVIANA

lunes, 15 de septiembre de 2008

COMUNICADO AL DEPARTAMENTO DE COCHABAMBA

Estimado(a) amigo(a), somos concientes del tremendo problema político y moral que atraviesa nuestro país, la ignorancia y estupidez campea y se ufana en el gobierno, existe el tremendo peligro para todos nosotros, que se apruebe mediante triquiñuelas y confabulaciones esa constitución trucha, ese panfleto masista que solo tiende a dividir mucho mas a los bolivianos, ya que el objetivo del mismo sirve a oscuros intereses anarquistas-sindicalistas.

Ante esta situación, un puñado de jóvenes imbuidos del verdadero y sagrado fuego nacionalista ha surgido, desde las frías tierras altiplánicas, hasta los mas fértiles valles que engloba nuestro querido territorio patrio, nosotros los verdaderos nacionalistas que estamos dispuestos a servir a Bolivia con la mente, el corazón y de ser necesario con la vida, cansados de las protestas estériles carentes de soluciones, hemos decidido salir del anonimato, y dar a conocer a nuestros postulados absolutamente a todo hombre y mujer nacional, ya que la juventud debe caracterizarse por tener la 'capacidad' de plantear soluciones y la suficiente 'fuerza' para hacerse escuchar.
Nosotros los nacionalistas reafirmamos nuestro ideal en los principios esenciales que predica el único partido político anticomunista como fue, es y será siempre la falange, consecuentes con sus postulados de 1937 a 1959.

Somos orgullosos de ser “camisas blancas”, esas camisas que años atrás fueron teñidas de rojo y polvo, han sido hoy en día desempolvadas, esas banderas que enarbolaban la lealtad, el orgullo, la disciplina y el sacrificio, son hoy nuevamente enarboladas a los cuatro vientos por jóvenes dispuestos a dar su vida y su sangre por un ideal.

No somos integrantes de la izquierda anarquista e ignorante ni de la derecha corrupta y podrida, tampoco somos un partido del medio, eso es mediocridad y miedo. SOMOS FALANGISTAS.
La personalidad de un estado radica en la integra nacionalidad y la única valida para nosotros es la BOLIVIANA, podrá existir en nuestro país diversidad cultural, pero palpita y vive bajo un solo corazón y una sola nacionalidad, LA BOLIVIANA.

En nuestras filas falangistas no figuraran jamás gente cobarde, ociosa y egoísta, somos una organización política DISCIPLINADA que vive por el bien de todos pero no puede estar compuesta por todos.
Si tu estas dispuesto a ser actor y no espectador de una de las grandes acontecimientos que esta viviendo nuestra querida Bolivia, te invitamos HOY, a ser parte de la historia.

Estas invitado(a) cordialmente a exposiciones sobre lo que es la FALANGE y la forma que tenemos de ver e interpretar nuestro entorno social, bajo valores totalmente olvidados y hasta desconocidos por nuestra juventud, como son el Orgullo, la Lealtad y el Sacrificio

Si te interesan estas exposiciones y cursos, estos se llevarán acabo gratuitamente en la ciudad de Cochabamba.
Contacto :
NO COMBATIR TE HACE COMPLICE.

Algunos camaradas de la Célula “B” presentes en la concentración nacional realizada en el Departamento de Sucre
Atte.-
Ariel Fernando Fernández Rivera
Célula “B” Cochabamba
Falange 19 de Abril

POR BOLIVIA!!!!

sábado, 13 de septiembre de 2008

LA DESBOLIVIANIZACIÓN


EL DECONSTRUCCIONISMO DE LA PATRIA

Los movimientos independentistas de derecha (nacionalismos centrífugos), empujados por los grupos económicos anti-nacionales (liberales), pero principalmente el “racismo” indigenista del partido de gobierno, han ocasionado una ruptura en el seno mismo de nuestra identidad boliviana, lo que ha conducido a que Bolivia sea cuestionada desde su propio origen.
Por un lado la integridad territorial de Bolivia sufre la amenaza de los separatismos locales que vienen siendo monitoreados por las grandes logias de intereses obscuros que para conseguir sus objetivos divisionistas buscan soliviantar a las masas financiando movimientos encargados de “producir” falsas libertades que niegan la Patria recurriendo a las tergiversaciones históricas. Como enemigos de Bolivia, estas logias toman también como pretexto las debilidades e injusticias del sistema centralista para justificar la "inviabilidad" de la Patria, como si la Patria habría nacido parida por un sistema o como si la Patria fuera responsable por las deficiencias del sistema unitario de gobierno y no así los hombres que lo administran.
Por su parte el indigenismo racista ha afianzado la idea de que nuestro país está compuesto por dos tipos -dos “clases”- de habitantes: los “originarios” o indígenas y los criollos o “inquilinos” (en palabras de un constituyente masista). Se trata de una división que trae implícita la exclusión -discriminación- de quienes no pertenecen a la categorización de “originarios” y que privilegia de manera abierta a los indígenas, porque su supuesta condición de “originarios” les concedería cierta preeminencia sobre estas tierras, lo que resultar ser una falacia científica. (Léase el artículo “El racismo masista y la farsa de los originarios”)
Esto último queda demostrado con el modelo de “Estado plurinacional” que el MAS pretende imponer en la Asamblea Constituyente, el cual toma en cuenta sólo a los distintos pueblos indígenas “originarios” como “naciones” y excluye al resto de los bolivianos que al no pertenecer a la categoría de “originarios” están condenados a correr una suerte de “palestinización”, es decir, a ser una nación sin Estado.
Esta idea de “Estado plurinacional” del MAS nace con el movimiento Pachakuti del Ecuador, que básicamente intenta reponer el antiguo incario sobre la “desterritorialización” del Estado “colonizador”. Por ello es que podemos anticipar que los movimientos racistas indígenas en Bolivia buscarán su segregación -“desterritorialización”, “reterritorialización”- del Estado boliviano a partir de la conformación de “territorios autónomos” o “Tierras Comunitarias de Origen” (TCO), cuyas delimitaciones ya pretenden empezar a establecer con una nueva redistribución territorial interna de Bolivia tras aprobarse la nueva Constitución.
En otras palabras, el actual proceso revolucionario de los neomarxistas en Bolivia trata de que los aymaras, los quechuas, los guaraníes y demás indígenas, excepto los criollos tengan su espacio vital con gobierno propio. No con el fin de descentralizar el Estado para su mejor administración, sino con el fin de descuartizarlo. Se trata de terminar con Bolivia, con la Patria, par dar paso a nuevas naciones, “puras racialmente y culturalmente, donde los “mestizos” no tendrán cabida.
Al respecto, es sintomático el hecho de que un gran número de los asesores del MAS sean separatistas catalanes y vascos, los mismos que en España pelean por su “independencia”, es decir, por la muerte de España.
Es preciso hacer notar que este racismo indígeno-masista afecta directamente a los sectores indígenas "moderados" que en la práctica demandan una reforma legítima del sistema político, económico y social del Estado de Bolivia.
Esta es una lucha que atenta directamente contra la integridad de la Patria, por esta razón es que los neomarxistas ponen principal énfasis en debilitar sus valores esenciales con el fin de demostrar que ésta carece de sentido. De allí que en nuestros días no sea extraño escuchar decir a un constituyente masista que “la creación de la Patria se debió al capricho de unos cuantos oligarcas” o que nuestros héroes de la Independencia eran unos simples “burgueses”.
Al respecto, Oscar Únzaga de la Vega muy claramente nos decía: “Los fundadores de Bolivia se equivocaron al darnos las leyes pero no al darnos la Patria. Su error no consistió en haber declarado nuestra Independencia, sino en haber copiado para esta Patria naciente y convulsiva, servilmente las leyes y los códigos europeos. Las leyes no se adoptan, se adaptan.”
Del mismo modo incurren en un grave error de apreciación quienes creen que es a partir de 1825 que Bolivia empieza a forjar su personalidad histórica. Las guerrillas de la Independencia libertaron nuestra Patria y los actores de 1825 fundaron la República, pero la Patria ya existía y el espíritu de nuestra personalidad fue formándose desde tiempos anteriores a esa fecha. Mienten quienes dicen que la creación de la Patria se debió al artificio de unos cuantos “oligarcas”. Bolivia, nuestra Patria, anteriormente conocida como Charcas (mal llamada “Alto Perú”), es una unidad de destino concebida a través de muchas edades y vicisitudes.
“Bolivia no puede seguir existiendo negándose a sí misma con interpretaciones históricas que carecen del sentido de Patria. La historia debe ser vista con entusiasmo, debe existir una voluntad de ser y un entusiasmo de existir.” Porque todas estas razones que la izquierda busca para negarnos como Patria están dirigidas a crearnos un complejo de inferioridad, a robarnos la fe en nosotros mismos, que es como renunciar a la libertad.
Los deconstruccionistas de nuestra identidad tratan de negar nuestra dimensión colectiva como pueblo históricamente constituido por la unión de voluntades y sentimientos, enseñándonos una historia llena de mentiras que al leerla nos da el desgano de vivir como bolivianos. Y no es –como decía Únzaga- que busquemos una historia optimista que procure la unión por la fuerza, sino que buscamos una historia verdadera que nos ayude a reafirmar los valores de la Patria. Porque negarnos como Patria, como unidad de destino, es aceptar nuestro fracaso como un hecho irremediable, cuando está visto que hasta en el desastre y la decadencia se puede hallar lecciones que nos empujen a la conquista del futuro. Como decía Únzaga: “Por ahora la conciencia de la bolivianidad es lo básico, lo urgente. Una conciencia que nos señale nuestros errores y nuestras virtudes, no para renunciar a nuestros destinos, sino para superarnos. Es verdad que la historia de la Republica tiene poca grandeza, pero recuerdo la frase de Chesterton: “Los romanos no amaron a Roma porque Roma fuera grande. Roma fue grande porque los romanos la amaron.”. Para vencer el infortunio nos queda el amor a Bolivia. Ese amor a Bolivia hará milagros a despecho de los antibolivianos.”


¡POR BOLIVIA!





miércoles, 10 de septiembre de 2008

El espíritu de la economía


Nosotros somos socialistas, enemigos mortales del sistema capitalista actual y sus modos económicos de explotación, con su injusticia del sistema de asalariados, con su inmoral valoración del ser humano según sus propiedades y riquezas en lugar de según su servicio y responsabilidad. Nosotros estamos decididos a destruir este sistema del modo que sea necesario.
Y respecto a esto, no es en absoluto suficiente el substituir un sistema económico por otro – sino que lo que es absolutamente necesario por encima de todo es un absoluto cambio de mentalidad. La mentalidad que debe ser superada, es la mentalidad materialista. ¡Debemos alcanzar una mentalidad económica totalmente nueva! – un pensamiento que se libere de los conceptos actuales, cuyas raíces se hallan en el dinero, la posesión, la rentabilidad y una falsa idea del éxito. Es característico del marxismo, el falso socialismo, que su orden de ideas sea exactamente el mismo que el del capitalismo, por ello los considero desde hace algunos años y ya para siempre a ambos unidos en espíritu, sólo diversos en su diseño. El Socialismo Nacional, directamente originario de la vida orgánica, destruye las mentirosas palabras de una teoría ajena al mundo así como también los conceptos sin vida de una moribunda civilización.
Nosotros debemos aprender, que en la economía de un pueblo la cosa no depende de la rentabilidad, ni del beneficio, sino sólo y exclusivamente de la cobertura de las necesidades de cada uno de los miembros de ese pueblo. Ésta y no otra cosa es la tarea de la economía de la Nación. Nosotros debemos aprender que los conceptos como “economía mundial” – “balanza de pagos” – “nivel de exportaciones”, son únicamente conceptos de una época que se apaga, que desde ya hace demasiado tiempo llevan hacia el absurdo, pues chocan directamente contra lo que hay de eterno en la vida orgánica, que ha nacido EXCLUSIVAMENTE de especulaciones y no de la TIERRA. También debemos aprender que es un engaño, cuando la producción especuladora crea necesidades artificiales, ficticias, mediante reclamos y estímulos – esto es una burla al trabajo de las personas y sus vidas.
La excitada avidez acrecenta las exigencias, las acrecentadas exigencias multiplican la esclavitud humana, la cual es una esclavitud mental que ha tomado posesión de la vida en el lugar del alma. ¿Qué saben todavía los hombres actuales sobre lo que significa vivir? Ellos corren y se ajetrean, se torturan, se esfuerzan, se esclavizan como los remeros de las galeras – todo para llevar una vida cuya vacuidad, cuyo vacío, es indescriptiblemente cruel. Y la cuestión no es relativa al excedente (sobreproducción), tal y como afirma el marxismo, sino al alma de las personas. Y la producción, la economía, tiene aquí sólo una tarea: cubrir las necesidades económicas de cada persona del pueblo, y la negación de los bienes que sólo existen a causa de necesidades artificialmente creadas, con la negación también de la esclavitud de la “Rentabilidad y Beneficio”.
¡Nosotros debemos aprender que el trabajo es más que la propiedad, que el servicio es más que el dividendo! Es la más funesta herencia del sistema económico capitalista, el que la medida del valor de todas las cosas sea el dinero, la propiedad, la posesión. El hundimiento, la disolución de los pueblos es la consecuencia directa del uso de esta falsa escala de valores, pues la elección según las propiedades es el enemigo mortal de la raza, de la sangre y de la vida auténtica. Nosotros nunca hemos dejado duda alguna en que nuestro socialismo nacional rompe con este privilegio de la posesión y que la liberación del trabajador debe extenderse en su participación en la ganancia, su participación en la propiedad y su participación en el servicio. Pero significaría volver a usar la vieja vara de medir si lo dejásemos aquí y no se iniciara también la necesaria revolución de las mentes, que nos libere de la mentalidad del sistema materialista actual. NOSOSTROS PONEMOS CONSCIENTEMENTE EL VALOR DEL SERVICIO POR ENCIMA DEL VALOR DE LA PROPIEDAD, ¡el valor del servicio es el único valor que realmente reconocemos! Nosotros ponemos el servicio en el punto central y no los dividendos. ¡Del mismo modo consideramos que la responsabilidad es la coronación de las aspiraciones humanas, nunca las riquezas o el lujo! Esta es la nueva cosmovisión, la nueva religión de la economía y con ella se establecerá el final del cruel gobierno del becerro de oro y las diferencias de los seres humanos y de los derechos – serán sólo las diferencias del servicio, diferencias en el grado de responsabilidad; diferencias, en fin, que provienen de Dios y son sagradas.

Gregor Strasser

sábado, 6 de septiembre de 2008

Lo que no mata, fortalece.



Por segunda vez el sistema deja ilegalmente fuera a FALANGE de la democracia.


"Hay que buscarnos una razón de fondo, como su anti-comunismo, para negarles su Personalidad Jurídica."


Vocales de la Corte Electoral (mientras se hallaban reunidos en sala plena)




SOMOS FALANGISTAS NO POR AMBICIONES ELECTORALES. SOMOS FALANGISTAS PORQUE DECIDIMOS ALISTARNOS COMO SOLDADOS DE DIOS Y DE LA PATRIA, EN DEFENSA DE NUESTROS HOGARES Y DE NUESTRAS TRADICIONES.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

BOLIVIA ES UNA SOLA NACIÓN!!!




MECANISMOS


I. Solidaridad: Principio de unión efectiva y con­junción de todos los esfuerzos humanos, sobre bases de lealtad y abnegación para la solución integral de los problemas bolivianos.

II. Altruismo: Principio de bien común y base de todo fenómeno social, que manda al individuo a velar por el bien ajeno aun a costa del propio, por motivos puramente humanos.

III. Disciplina: Subordinación consciente del indivi­duo a la realización de un fin colectivo.

IV. Jerarquía: La selección de la persona más apta para el mejor servicio de la Causa.

V. Responsabilidad: Concepto moral que obliga al cumplimiento de los deberes; ascendente en re­lación a la jerarquía y a la misión que se cumpla.

VI. Autoridad: Función directa de carácter irrenunciable, que implica mando hacia abajo y responsabilidad hacia arriba.



“A mayor autoridad mayor responsabilidad, sin impunidad”